Las aceitunas se pueden exportar de la siguiente manera:
- Enteras, deshuesadas, en rodajas, gajos, cuartos, mitades;
- Verdes, negras, moradas;
- Aderezadas al estilo español o sevillano, en salmuera, aliñadas de un sinfín de maneras: con orégano, tomillo, ajo, naranja, limón, cebolla…
- Rellenas de anchoa, pimiento, atún, salmón, avellana, almendra, cebolla, ajo, jamón…
Una vez que tenemos claro el uso que le va a dar el consumidor final, hay distintas formas de packing:
- Tarros de vidrio
- En latas
- Bolsas de polipropileno o Doy pack
- Pet (Tereftalato de polietileno)
- Bolsas de plástico
Hasta hace poco, el embalaje de aceitunas se realizaba en latas de conserva o en vidrio, pero se va imponiendo un packing que tiene la misma utilidad que los anteriores, pero con algunas ventajas añadidas, sobre todo de cara a la logística: el envase de plástico, que además de proteger el producto correctamente, hace más sencillo su transporte.
¿Qué ventajas ofrece los envases de plástico frente a otros materiales como el cartón o el vidrio desde un punto de vista logístico?
Aparte de ofrecer ciertas ventajas desde el punto de vista del reciclaje y medidas medioambientales, se destaca por:
- HIGIENE: El plástico es más higiénico que otro tipo de embalajes. Existen materiales como el PET-G que son esterilizables, y esto hace que sea el candidato ideal para productos que requieren una higiene impecable como productos de farmacia, ‘medical’ o de alimentación.
- DURABILIDAD: Otra razón por la que el termoplástico es una muy buena opción para el transporte es porque puede ahorrarnos dinero. Esto es debido a que tiene una gran durabilidad y amortigua muy bien los golpes. De esta forma, evitamos pérdidas económicas por daños a nuestros productos.
- AHORRO EN TRANSPORTE: Por otro lado, el plástico ofrece otra gran ventaja, y es que es mucho más ligero que el cartón o el vidrio. Esto resulta interesante si el peso es un factor importante en la logística de nuestro negocio. Además, al plástico se le puede dar cualquier forma. Así, se puede optimizar el espacio que ocupan los productos y envases en contenedores y cajas. Esto se traduce en un menor gasto de combustible en el transporte y en menos emisiones de CO2, lo cual es importante ya que puede reducir el precio y ahorrarnos dinero a largo plazo.
- RESISTENCIA A LA HUMEDAD: Por último, el plástico aguanta muy bien condiciones atmosféricas adversas como la lluvia y en especial la humedad. Por eso, si lo comparamos con el cartón, un envase termoconformado tiene muchas más posibilidades de hacer llegar nuestro producto a su destino en perfectas condiciones. Esto es muy importante en la logística y distribución, ya que, si queremos transportar nuestros productos a una zona en la que sabemos que suele haber lluvia, corremos el riesgo de que el producto y el packing se echen a perder.
